miércoles, 30 de abril de 2014

Enésimo pangrama.

Han sido días de mucha práctica, paciencia y sobre todo repetir, repetir, repetir... Aunque he memorizado todas las técnicas, cuesta seguir adelante y finalizar los pangramas sin errores ¡No os imaginais la de pangramas que llevo!

Creo que el Aquabrush de Pentel (con tinta Pelikan 4001) me hace un flaco favor, puesto que hay que estar controlando la cantidad de tinta en cada momento, y no siempre la misma presión implica el mismo grosor. Cuando se acostumbra uno a cierta presión, la tinta empieza a escasear y te ves con el trazo roto, en otros casos, el problema es el contrario; de repente notas que el pincel se satura de tinta y por más que lo limpies, durante un rato hay que hacer verdaderos esfuerzos por mantener la diferencia entre gruesos y finos. El Colorbrush, se gastó hace una semana. Daba un trazo mucho más uniforme pero tan sólo ha funcionado durante dos o tres días.

Como sea, aquí tenéis un nuevo pangrama, donde, a mi entender, se ve la diferencia con respecto al primero.



Valoración:

Pues mucho mejor, Alberto! Sigue habiendo alguna cosita de pesos, pero no es grave, con la práctica lo irás puliendo. Ten cuidado con los descendentes. El de la p está bien, acaba de manera sólida, pero el de la q acaba un poco inseguro, no? En el resto de descendentes, que deben acabar con forma de gancho, procura que este gesto sea más ancho, debe tener por abajo la misma anchura que por arriba. Iván Castro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario